Consiste en la inyección múltiple y a nivel de la dermis de determinadas sustancias que pueden mejorar la flacidez, deshidratación, pigmentación y otros signos de envejecimiento así como su PREVENCIÓN. Entre las sustancias que se usan, están antioxidantes, vitaminas, aminoácidos, sustancias homeopáticas y sustancias superhidratantes como el ácido hialurónico no reticulado.

Se trata de un procedimiento que hidrata la piel en profundidad dándole un aspecto más terso, joven y con mayor luminosidad.

Consiste en infiltrar en la piel a través de microinyecciones productos como ácido hialurónico de alta densidad, solo o combinado con vitaminas, aminoácidos esenciales, oligoelementos, productos homeopáticos o silicio orgánico.

Gracias a la introducción de estos productos se consigue hidratar, mejorar la flaccidez de la cara, cuello, escote y manos. Mejora el aspecto de las arrugas de las zonas tratadas y en general produce una revitalización global.


Los efectos que con este tratamiento se consiguen son, sin duda, superiores a los que se conseguirían combinando la mejor crema nutritiva con una hidratante, ya que los productos inyectados penetran y actúan más profundamente que los aplicados tópicamente.


Es una técnica que puede ser realizada sobre cualquier tipo de personas, salvo aquellas que tengan alguna alergia a alguno de los productos mencionados anteriormente.


Para evitar las posibles molestias que se pudieran generar, se aplica anestesia tópica o tan solo frío.
Tras las sesiones es totalmente normal sufrir alguna inflamación y enrojecimiento, aunque tarda pocas horas en desaparecer.

El número de sesiones y el espaciado entre ellas es variable, y depende del grado de envejecimiento que presente la piel del paciente. En general, se realizan de 3 a 5 sesiones, espaciadas las tres primeras alrededor de 15-30 días, mientras que las siguientes se realizan algo más espaciadas.

La duración del efecto de los productos infiltrados es variable, y depende de los hábitos diarios de la persona que se ha sometido al tratamiento. Por ejemplo el consumo de tabaco y alcohol reducen los efectos.

Consiste en administrar subcutánea o intradérmicamente pequeñas dosis de medicamentos homeopáticos para mejorar el aspecto de la piel.
La utilización de productos homeopáticos ofrece elevadas garantías, ya que permite realizar un tratamiento acorde con cada persona y problema, es decir, individualizado, no produce efectos colaterales ni reacciones alérgicas.


La aplicación de productos en puntos de acupuntura, favorece su eficacia, logrando la estimulación de los tejidos faciales y revitalizándolos, de tal manera que, es un tratamiento eficaz contra el envejecimiento de la piel.
La mesoterapia facial homeopática consigue mejorar las arrugas de la cara, especialmente, las que rodean a los ojos, reafirmar cuello y cara y estimular el colágeno dérmico.


Lo ideal es realizarse cada quince días una sesión, con un mínimo de cuatro, y después sesiones de mantenimiento.


La mesoterapia facial homeopática debe entenderse como parte de un protocolo terapeútico, en el que se combinan técnicas cosméticas, como masajes, cuidados de la piel y aparatología.