El Fotorrejuvenecimiento IPL Facial es un tratamiento no-invasivo de toda la cara, cuello, escote y dorso de manos, en los que se emplean una Fuente de Luz Pulsada Intensa - IPL de banda ancha que permite la resolución efectiva así como la consecución de una mejoría visible de la piel con signos de fotoenvejecimiento.

Por regla general y para conseguir unos resultados optimizados se seleccionan unos parámetros específicos de tratamiento con el objetivo de evitar que el paciente se vea obligado a tener un periodo de convalecencia a consecuencia a los tratamientos.

El Fotorrejuvenecimiento IPL Facial ofrece varias ventajas frente a otras modalidades de rejuvenecimiento de la piel incluyendo el peeling químico y la microdermoabrasión.

1.    Es el único y verdaderamente efectivo tratamiento capaz de tratar el eritema y el flushing de la cara, del cuello y del pecho. El resurfacing con láser, los peelings químicos y la microdermoabrasión, no resultan eficaces y, de hecho, pueden en algunos casos agravar los síntomas.

2.    Se puede apreciar una mejoría importante sin periodo de convalecencia o recuperación del paciente.

3.    Es seguro, con un mínimo riesgo de cicatrices o efectos adversos.

4.    Los tratamientos son rápidos y fáciles para los pacientes. Normalmente no se precisa anestesia. En la mayor parte de los pacientes se puede tratar toda la cara entre 15 y 20 minutos.

5.    Es una alternativa al paciente que desea mejorar el aspecto de la piel pero que no desea tener ningún periodo de recuperación, ni tampoco las molestias o los riesgos del resurfacing con láser, o para aquellos pacientes que no son candidatos al resurfacing.

6.    Pueden emplearse con total seguridad en piel no facial, permitiendo el tratamiento de zonas como el cuello y el escote.

Las siguientes indicaciones son algunas de las aplicaciones en las cuales se puede emplear el tratamiento IPL Facial:

1.    Eritema, especialmente de la cara, cuello y escote .

2.    Enrojecimiento emocional de la cara.

3.    Rosácea.

4.    Fotoenvejecimiento o daño solar de la piel.

5.    Problemas de pigmentación.

6.    Piel desgastada o con aspecto áspero y poros grandes.

7.    Daño solar no facial.

8.    Las cicatrices del acné.

9.    Como procedimiento adyuvante para los pacientes que se van a someter a un lifting quirúrgico de la cara o del cuello, a un tratamiento de resurfacing con láser, a un peeling químico o a microdermoabrasión facial.

10.    Como tratamiento concomitante a las infiltraciones de materiales de relleno o toxina botulínica.

11.    Como tratamiento para recuperar la frescura de la piel.